domingo, 15 de noviembre de 2015

Siria, en el corazón



             Con motivo de la visita a Madrid del Custodio de Tierra Santa, fray Pierbattista Pizzaballa, el domingo, 1 de noviembre de 2015 por la tarde, hizo un hueco en su calendario para dar a conocer cómo está la Custodia, con especial referencia a la situación de Siria.
Tras un encuentro con los comisarios de las antiguas provincias franciscanas hoy unidas en la Provincia de la Inmaculada, se reunió con amigos de Tierra Santa en una sala abarrotada. 
Explicó la difícil situación de ciudades como Alepo, hoy aislada, el secuestro de frailes o el heroísmo de los cristianos sirios, a la vez que reconoció la multisecular y esencial aportación española a la Tierra de Jesús.

                         El acto concluyó con la entrega de un recuerdo a los que hasta ahora han sido comisarios de las extintas provincias: fray Alfonso García Araya de la Bética, fray Emérito Merino de Castilla, fray Antonio Mora de Cartagena, fray Manuel Prades de Catalunya (representado por fray Agustí Boadas), fray Jesús España (representando a fray José Mª Estévez de Granada) y fray José María Falo (en nombre propio y de fray Jordi Escrivà de Valencia). Precisamente, fray José Mª Falo se incorporará en pocos días a la Custodia, siendo destinado al convento del Campo de los Pastores de Belén.









                                A continuación tuvo lugar una eucaristía en la Basílica de San Francisco el Grande, que presidió el P. Pizzaballa, acompañado de los comisarios, el P. Teodoro López (su mano derecha durante su intensa agenda) y el nuevo comisario de la Provincia de la Inmaculada, el P. Luis Quintana. Así, rezando, hicimos presente el día de todos los santos la Tierra Santa en la Jerusalén del cielo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

¿QUIERES HACER UN DONATIVO A FAVOR DE TIERRA SANTA?



AYUDA A TIERRA SANTA
Esta tierra es amada y querida por muchos. Todos estamos llamados a cutodiarla, protegerla y sentirla como nuestra. Es el origen de nuestra cultura, nuestra historia, nuestra religión... ¡Por es necesario que todos la ayudemos!” 
Fray Pierbattista Pizzaballa, ofm.





¡Tú también puedes ayudar a mantener los Santos Lugares, tan queridos por toda la Cristiandad, y a las comunidades cristianas de Tierra Santa!


  • Con tu “oración” por la Tierra donde vivió Jesús, para apoyar la misión de los franciscanos de Tierra Santa y suscitar vocaciones.
  • Con tu “peregrinación” a Tierra Santa, para descubrir los Lugares que dieron origen a nuestra fe, de donde surgen nuestras raíces.
  • Con tu donativo, mediante ingreso, transferencia BANCARIA o a través de un Giro Postal.

   Los donativos recogidos son enviados a la Custodia de Tierra Santa. Tales donativos se emplean en el mantenimiento y sustentación de los Santuarios y la ayuda a los cristianos de Tierra Santa, SUS PIEDRAS VIVASGracias a ello ayudarás a la Custodia a llevar a cabo la importante misión a la que está llamada: custodiar los Lugares Santos, piedras vivas de la memoria y mantener allí la presencia Cristiana, con diferentes obras de solidaridad.
   Los franciscanos de la Custodia recuerdan todos los días en su oración a todos aquellos benefactores que, de cualquier forma, ayudan a la Tierra Santa.

PUEDES ENVIAR TU DONATIVO A:

COMISARÍA DE TIERRA SANTA, PROVINCIA DE LA INMACULADA

- INGRESO O TRANSFERENCIA EN LA CUENTA DEL BANCO POPULAR:        

  Iban ES48.0075.0001.8606.0673.3003

- POR GIRO POSTAL A NUESTRA DIRECCIÓN: C/ PORTALEGRE, 8. 28019 - MADRID

¡¡¡ GRACIAS!!!

POR FAVOR, DAME UN MINUTO...



         Gracias. Este minuto de tu tiempo puede hacer mucho bien por Tierra Santa. Sólo te pedimos que te unas a nosotros en en esta


"ORACIÓN DE LOS AMIGOS DE TIERRA SANTA"

 Nuestras almas glorifican tu nombre, Señor. 

Aunque somos pequeños y aún con nuestras miserias te has fijado en nosotros, y nos has permitido revivir en "tu tierra" la gracia de tu mensaje salvífico, como un quinto evangelio, para jamás olvidar.

Con tu ayuda esperamos que toda esa región viva la paz que trajiste a los hombres, y la unidad que quisiste para los tuyos.

Haz que la Custodia y todos sus franciscanos puedan cada día desarrollar en libertad y grandeza todos sus cometidos, manteniendo firmes las piedras que recuerdan tus misterios, y gozosos a los fieles que perpetúan tu presencia.

Que por lo que vimos y oímos allí, nuestra fe sea cada vez más ferviente, y más ardiente nuestra caridad.


Virgen de NAZARET,

ruega por nosotros 

y por toda TIERRA SANTA. 

Amén.









¡Muchas gracias!. ¿La compartes? 

martes, 10 de noviembre de 2015

Fray Pierbattista Pizzaballa, Custodio de Tierra Santa, nos anima a peregrinar a la Tierra de Jesús

          Debido a las guerras en Oriente Medio y los atentados de los grupos fundamentalistas que han golpeado incluso a los países de Occidente, las peregrinaciones a Tierra Santa han disminuido. Con este llamamiento, el custodio de Tierra Santa exhorta a regresar a los Santos Lugares.

"Desde hace tiempo, sobre todo a causa del miedo generado por las guerras en Oriente Medio y los atentados perpetrados por los grupos fundamentalistas que han golpeado incluso a los países de Occidente, las peregrinaciones a Tierra Santa han disminuido. Sabiendo interpretar la voz de las distintas comunidades cristianas que viven en Israel y Palestina, quisiera deciros: «No abandonéis a la Tierra Santa3. No existe motivo razonable para no organizar una peregrinación a los Santos Lugares. La seguridad en los santuarios y en las zonas frecuentadas por los peregrinos está garantizada, y nosotros, los cristianos, necesitamos más que nunca de la presencia y apoyo de los peregrinos que se acercan hasta aquí en oración de todas las partes del mundo.
Vivir como cristianos en Tierra Santa significa tener una vocación particular y universal. Aquí la Iglesia latina se compone esencialmente de tres grupos: las comunidades de cristianos árabes locales, el antiguo grupo de palestinos que representan la presencia cristiana tradicional en estos lugares; la quehilá de lengua hebrea, una iglesia nueva, en fermento, que aglutina con sus propias especificidades a evangelistas, judíos mesiánicos y católicos y que celebra la liturgia en lengua hebrea; la comunidad internacional, que comprende a muchos trabajadores extranjeros, sobre todo filipinos, hispanoamericanos e indios, que residen establemente en Tierra Santa, y algunos otros grupos de distinta procedencia que, por múltiples razones y distintos motivos, transcurren aquí períodos más o menos largos. Junto a la Iglesia latina viven y operan otras importantes realidades cristianas, entre las que destaca la Iglesia greco-ortodoxa, la Iglesia armenia y la copta. Incluso dentro del mundo católico existen grupos con ritos distintos del latino.
Jerusalén y los Santos Lugares cristianos han sido hasta hoy un signo fundamental de la fe, testimonio de la vida, muerte y resurrección de Jesús que, precisamente aquí, realmente se han cumplido. Todos los cristianos, incluso los más alejados, miran a Tierra Santa para encontrar en estos signos sus propias raíces y el sentido auténtico de su misión en todo el mundo. En Tierra Santa se puede leer la vida de Jesús, escuela de Evangelio. Aquí se puede aprender a mirar, escuchar, meditar y saborear el silencio para alcanzar el significado profundo y misterioso de su paso. El ambiente que enmarca su estancia entre nosotros evoca lugares, costumbres, colores y perfumes; los mismos que Jesús conoció cuando se reveló al mundo.
En Tierra Santa los cristianos han sido siempre minoría, una presencia exigua pero de corazón ardiente, y jamás han desaparecido. Están llamados a dar un alto testimonio de fe, a ser una presencia viva, enamorada de su propia historia y de sus propias ideas, a no temer los cambios y los encuentros con la diversidad, sino a estar abiertos, serenos, libres, positivos y, al mismo tiempo, claros, enraizados en su propio sentido de identidad y pertenencia, caminando hacia el futuro, activos en la custodia de los Santos Lugares, que son depositarios de la tradición y la memoria de toda la cristiandad.
Precisamente para salvaguardar esta presencia (y si es posible reforzarla) invito una vez más a todas las diócesis, parroquias y movimientos a no abandonarnos, es más, a trabajar para que la peregrinación a Tierra Santa sea un testimonio de paz y diálogo. Estoy convencido de que este llamamiento será acogido por muchos fieles que aman Tierra Santa, y que pronto por las calles que Jesús recorrió pueda nuevamente crecer la presencia de quien se pone en camino para encontrarse con Aquél que vino para nuestra salvación."
Fray Pierbattista Pizzaballa

Custodio de Tierra Santa


Artículo publicado en la revista Ecclesia.